Con el paso del tiempo los asistentes virtuales son cada vez más necesarios, su influencia en nuestra rutina diaria es mucho más grande, entraron en nuestras oficinas, hogares y los llevamos con nosotros a todas partes en nuestros Smartphone; Es que en un mundo que se mueve a un ritmo tan acelerado debemos buscar recursos que nos den la forma de ganarle un segundo más al día y con tanto por hacer invitamos a que los asistentes virtuales nos apoyen.
Llevar la agenda de reuniones de la oficina, ayudarte a contestar los mails que no paran de llegar, lidiar con la congestión del tránsito para volver a casa o programar las tareas del hogar, son solo unas pocas opciones entre el infinito rango de acción donde se desenvuelven los asistentes virtuales. Nuestras casas gracias a la domótica pueden ser automatizadas permitiendo que sean asistidas por medio de los asistentes virtuales, programar acciones diarias como: el control de luces, sonido ambiental, temperatura o el manejo de hornos, lavadoras, cafeteras, sistemas ambientales, etc.
Si bien para sus críticos son formas básicas de inteligencia artificial, sabemos que es una limitación momentánea ya que la carrera tecnológica no se detiene, dentro de muy poco tiempo vamos a contar con grandes avances en la forma de interactuar con nuestros asistentes virtuales, haciéndolos más complejos y tal vez hasta más humanos. Con la llegada del 5G e integrados al IoT Internet de las cosas, las posibilidades de servicio y aplicaciones útiles aumentan en forma exponencial, los asistentes virtuales se nutrirán conectándose a nuestro entorno y su cada día mejor equipamiento de machine learnig aumentará nuestro nivel de satisfacción mientras se reduce el tiempo que dediquemos a programarlos.
La humanización de las máquinas puede comenzar con los asistentes virtuales, J.A.R.V.I.S el asistente de AironMan va dejando de ser ciencia ficción y tal vez en poco tiempo podamos tener asistentes virtuales que piensen, decidan y nos ayuden en nuestra vida diaria con labores mucho más complejas. Sin ir más lejos ya existe una asistente virtual pensada para hacernos compañía, Azuma Hikari es una asistente virtual que además de encargarse de las tareas comunes hechas por otros asistentes, está programada para acompañarte y preocuparse por ti, Azuma integra cámaras, micrófonos, así como sofisticados sensores de reconocimiento facial, de voz, movimiento y temperatura para lograr una interacción tan personal que “aunque te parezca exagerado” puede convertirse en la novia de un gran número de japoneses.
Y tú ¿Ya usas algún asistente virtual? ¿Qué te gustaría tener en un asistente virtual? ¿Te gusta la idea de humanizar programas y máquinas?

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